Kimi Antonelli ganó en Monza desde el puesto 19 y es leyenda
El italiano de Mercedes pasó a Russell a tres vueltas del final y amplió su ventaja en el campeonato a 66 puntos. Es el primer italiano que gana en Monza desde 1966.

Foto: Yu Chu Chin / CC BY-SA 4.0
Kimi Antonelli conquistó el Italian Grand Prix de Monza desde el puesto 19 de la grilla, en una carrera llena de incidentes que quedará en la historia de la Fórmula 1. El italiano de Mercedes alcanzó a su compañero George Russell a tres vueltas del final y se llevó una victoria que lo convierte en el primer italiano en ganar en Monza desde Ludovico Scarfiotti en 1966.
El triunfo amplía la ventaja de Antonelli en el campeonato a 66 puntos sobre Russell, quien largó segundo y había liderado buena parte de la prueba. Es la segunda remontada más lejana desde la grilla en la historia de la categoría, apenas por detrás de la de John Watson, que ganó desde el puesto 22 en el United States Grand Prix West de 1983.
Una remontada para el recuerdo
Antonelli largó al fondo de la grilla por una penalización por usar más elementos de motor de los permitidos. Su objetivo inicial era limitar el daño frente a Russell, pero en apenas 16 vueltas ya estaba pisándole los talones al británico y peleando por la punta.
La carrera se frenó temprano con bandera roja cuando Charles Leclerc perdió el control en la Parabolica tras pasarse de ancho defendiendo ante Oscar Piastri y se estrelló contra las barreras. El francés de Ferrari salió ileso, pero la carrera quedó detenida mientras se reconstruían las protecciones del famoso curvón final.
En el reinicio, Russell lideraba tras superar al sorpresivo poleman Pierre Gasly, de Alpine. Pero Antonelli comenzó a abrirse camino entre los de adelante: pasó a Gasly, a Lewis Hamilton y a Piastri, y se metió en la pelea por la punta con Max Verstappen.
La jugada decisiva
Entre las vueltas 17 y 24, los dos Mercedes intercambiaron posiciones de manera reiterada mientras Verstappen los seguía de cerca. La tensión se notó cuando Antonelli preguntó por radio si querían que no desafiara a Russell, tras enterarse de que le habían pedido al británico que abriera diferencia sobre el holandés.
El giro decisivo llegó cuando el Aston Martin de Lance Stroll se rompió en la primera chicana y salió el virtual safety car. El lado de Antonelli en Mercedes decidió arriesgar una parada para poner gomas nuevas. Russell se quedó afuera, necesitando cuidar sus neumáticos hasta el final, y Verstappen copió a Antonelli.
El italiano volvió a pista sexto, a 15 segundos de su compañero. Pero con neumáticos frescos pasó a Gasly, Norris, Hamilton y Piastri y se lanzó sobre Russell. Para la vuelta 48, con cinco giros restantes, ya estaba pegado a su cola.
El pase definitivo
Un primer intento en la primera chicana de la vuelta 50 se frustró cuando Antonelli se fue al grava tras pisar restos de goma fuera de línea. Pero la diferencia de ritmo era tan grande que cerró los 1,7 segundos que se habían abierto y superó a Russell de camino entre las curvas Lesmo y Ascari.
La afición italiana, que habitualmente alienta a Ferrari, se puso de pie para aclamar a su nuevo héroe cuando cruzó la línea de meta.
“No lo esperaba”, dijo Antonelli. “Increíble. Estoy muy feliz, nunca podría haber imaginado estar acá hoy”.
Verstappen completó el podio con el Red Bull, por delante de los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri.
Día amargo para Ferrari y Russell
Para Russell fue una tarde decepcionante. Sabía que tenía una chance de recortle puntos a su compañero y terminó cediendo la victoria en las últimas vueltas.
“Cuando miré la clasificación unas vueltas después del reinicio y lo vi en P5/P6, supe que iba a estar en la pelea. Al final estaba luchando con los neumáticos”, reconoció Russell. “Lo acepto. Fue más positivo que antes del receso de verano, pero por supuesto me habría encantado ser P1 hoy”.
Para Ferrari fue una carrera en casa para el olvido. Hamilton terminó sexto y Leclerc abandonó temprano con el choque en la Parabolica.




