Raygun: la breaker australiana que sufrió el odio tras París 2024
Rachael Gunn, la bailarina conocida como Raygun, contó en un documental de Netflix el costo mental de su actuación en los Juegos Olímpicos de París 2024.

Foto: BugWarp / CC BY 4.0
Rachael Gunn, la breaker australiana conocida como Raygun, reveló que sufrió un ataque de pánico horas antes de desfilar en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024. En un documental de Netflix sobre su experiencia, la bailarina de 38 años, que además es profesora universitaria, contó que se sintió como una impostora al estar rodeada de atletas de élite.
“No podía parar de llorar… Tuve un ataque de pánico. ‘¿Qué estoy haciendo? ¿Qué hice? ¿Debería estar haciendo esto?’”, relató Gunn en la producción. Poco después, estaba navegando por el río Sena junto a la delegación australiana, saludando a los espectadores.
Una actuación que se volvió viral
En la competencia de breaking, que debutaba en los Juegos, Gunn perdió sus tres batallas de la fase de grupos, pero se fue conforme con su desempeño.
Lo que no anticipó fue que uno de sus bailes, con movimientos poco convencionales como la “aspersión” y el salto del canguro, se volviera viral. Hubo memes, un sketch en The Tonight Show con Jimmy Fallon, una referencia de Adele en un concierto y hasta Chris Hemsworth la defendió en una entrevista con Jimmy Kimmel. En agosto de 2024, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, también salió a elogiarla por haberlo intentado.
“Fue bastante loco convertirme en tema de conversación en espacios en los que nunca pensé que estaría”, dijo Gunn.
Conspiraciones y el costo mental
Pero junto con las burlas, surgieron teorías conspirativas sobre nepotismo: se dijo que su esposo y entrenador, Samuel Free, había estado en el comité de selección cuando ella clasificó, algo falso. “Fue muy difícil cuando se cuestionaron la credibilidad, la ética y las motivaciones mías y de Sammy”, afirmó. “Podés pasar 30 segundos investigando y encontrar muchas fuentes para desmentir estas conspiraciones, pero así no se usa internet hoy en día”.
Esa exposición afectó su salud mental. “Sentía que toda mi vida se estaba desmoronando… y solo intentaba pasar el día”, dijo en el documental. En medio del entrenamiento, la madre de Gunn sufrió tres aneurismas cerebrales, y ella comenzó a tomar antidepresivos para la ansiedad.
El camino a París
Gunn clasificó a los Juegos tras ganar el Campeonato de Breaking de Oceanía en Sídney en 2023. “Nunca participé en algo de tanto riesgo. Eran todos jueces internacionales, pero me sentí aliviada y emocionada cuando clasifiqué. Y luego vino el siguiente torbellino”, recordó. En febrero de 2024 obtuvo una beca en el Instituto del Deporte de Nueva Gales del Sur, donde empezó un programa de fuerza y acondicionamiento.
Consciente de que no podía competir en atletismo, Gunn apostó por la creatividad. “Sabía que nunca iba a ganar a mis rivales en atletismo. Para mí, mi fortaleza es la creatividad. Siendo ese uno de los criterios de evaluación, pensamos: ‘¿por qué no poner todos los huevos en esa canasta y tratar de impresionarlos? Tal vez podamos crear un momento’”, explicó.
El documental revela que el jefe de la Asociación Australiana de Breaking, Lowe Napalan, solo ayudó a Gunn “un puñado” de veces en la preparación, por su carga administrativa, y vio su rutina por primera vez justo antes de los Juegos.
Mirando al futuro
En noviembre de 2024 se informó que la polémica había llevado a Gunn a dejar el breaking, pero ella lo desmintió: “No dejaría que lo que pasó me quitara el baile. Amo el breaking, siempre voy a hacer breaking, siempre voy a ser parte de la comunidad”.
Con el estreno del documental, espera cambiar la conversación. “Se siente bien poner todo sobre la mesa y ahora poder mirar al futuro. Estoy realmente entusiasmada con lo que viene, es la primera vez en mucho tiempo”, dijo.
Si necesitás ayuda con tu salud mental, hay organizaciones que ofrecen apoyo en .




