Hamilton y Leclerc limaron asperezas tras el roce en Monza
Los pilotos de Ferrari hablaron cara a cara después del incidente en la primera chicana del GP de Italia y aseguraron que la relación no se vio afectada.

Foto: David Merrett from Daventry, England / CC BY 2.0
Lewis Hamilton y Charles Leclerc pusieron paños fríos a la tensión que había quedado flotando tras el Gran Premio de Italia. El británico aseguró que ambos “resolvieron” cualquier controversia después de reunirse cara a cara, sin intermediarios, para hablar del incidente que los tuvo como protagonistas en Monza.
El episodio ocurrió en la primera chicana, cuando Leclerc empujó a Hamilton hacia la grava en la primera vuelta. Dos giros más tarde, el monegasco abandonó por un accidente, mientras que Hamilton remontó hasta un sexto puesto que lo dejó con sabor a poco.
Una charla sin vueltas
“Lo bueno es que no hubo forma de evitar tener una discusión. Nos sentamos cara a cara, solo él y yo, y hablamos del tema. Fuimos abiertos y honestos, y lo resolvimos. Podemos seguir adelante. Creo que eso muestra la madurez de él”, contó Hamilton en la previa del Gran Premio de España.
El siete veces campeón sumó: “Es sano. Es una relación que construimos con el tiempo. Por supuesto que va a haber frustraciones y seguramente habrá más momentos en los que estemos cerca, porque tenemos un ritmo muy parejo. Los dos queremos ganar tanto como el otro, y también queremos hacerlo bien para el equipo”.
Leclerc, por su parte, reconoció su responsabilidad en la maniobra: “Está claro que nunca queremos ver un auto del mismo equipo en el pasto. Después de revisar todo, hablé con Lewis. Obviamente sé que me pasé en la curva dos y se lo dije. Creo que está muy claro lo que deberíamos hacer o evitar de ahora en adelante”.
El peso de correr en casa
El monegasco también puso en contexto lo que significó el roce para Ferrari: “Sé que corremos para Ferrari y si hay una carrera en la que no querés que eso pase, es en Monza. Cuando estas cosas ocurren en nuestra carrera de casa, se arma un lío enorme afuera”.
Además, marcó una diferencia con lo que se habla en el paddock: “Mirando la carrera desde afuera, también hubo fricción entre otros compañeros de equipo y lo único de lo que se termina hablando es de Lewis y de mí, lo que no me parece del todo correcto. Pero eso no significa que hayamos hecho todo perfecto”.
El episodio de Monza fue el segundo cortocircuito entre los pilotos de Ferrari en dos carreras, después de una discusión por radio en el Gran Premio de Países Bajos, cuando Leclerc se resistió a un pedido para hacerse a un lado y dejar pasar a Hamilton.
El desafío del nuevo circuito
Hamilton también se refirió a la operación de Ferrari, que acumula tres fines de semana consecutivos con una clasificación lejos de lo planificado. “Se trata de asegurarnos de ejecutar para lograr el mejor resultado para el equipo. En lugar de trabajar uno contra el otro y terminar cuarto y quinto, quizás podamos trabajar juntos y conseguir un podio y sumar más puntos”, analizó.
El británico fue cauto sobre los tiempos: “Es un proceso de más largo plazo. No es algo que podamos cambiar de un fin de semana a otro. Hay una enorme cantidad de piezas en movimiento, mucha gente, una cultura que está ahí desde hace mucho tiempo, y mover piezas grandes no es tan fácil”.
Este fin de semana, la Fórmula 1 estrena el Madring, un circuito callejero híbrido construido en el predio de Ifema, cerca del aeropuerto internacional de Madrid. Hamilton lo describió como “un circuito enormemente desafiante. De todas las pistas nuevas a las que fui, esta, quizás junto con Arabia Saudita, son las dos más parecidas en cuanto a lo difícil que fue dominar el auto y encontrar las líneas correctas”.
Russell, lejos de Antonelli
George Russell, de Mercedes, fue más gráfico: “Es un circuito loco, diría yo. Posiblemente uno de los más riesgosos de todo el calendario. Tenés curvas de alta velocidad reales, estilo Jeddah, con los muros muy cerca, así que no hay margen de error. Después hay otras curvas donde venís de una alta velocidad a una zona de frenado lenta, frenás y doblás al mismo tiempo, así que bloquear neumáticos va a ser fácil y si bloqueás, vas directo al muro”.
El británico llega a Madrid a 66 puntos de su compañero Kimi Antonelli, que ganó en Monza largando desde el puesto 19. “Definitivamente necesitaría algo de suerte y buenas actuaciones. No es algo en lo que esté pensando, porque él está rindiendo mejor que yo, así que merece liderar el campeonato”, admitió Russell.
Antonelli, por su parte, evitó hablar de la pelea por el título: “No quiero pensar en el campeonato. Creo que Monza fue la prueba de que no estaba manejando pensando en eso. Solo manejaba para ganar, para dar lo mejor de mí. Esa es la mentalidad”. El italiano definió su victoria como “el mejor día de mi vida hasta ahora y definitivamente uno que recordaré para siempre”, y contó que una jornada de karting con Mercedes el lunes posterior lo ayudó a bajar a tierra.




