Merino: el cambio de asiento que le salvó la vida en Dortmund
El volante del Arsenal reveló que una molestia en las piernas lo llevó a sentarse adelante en el micro del Dortmund, minutos antes del atentado de 2017.

Foto: Bryan Berlin / CC BY-SA 4.0
Mikel Merino aseguró que un cambio de asiento de último momento en el micro del Borussia Dortmund pudo haberle salvado la vida durante el atentado de 2017. El volante español, hoy en el Arsenal, tenía 20 años cuando el vehículo fue alcanzado por explosivos en el trayecto hacia el partido de ida de la semifinal de la Champions League ante el Mónaco.
Tres bombas cargadas con clavos metálicos y ocultas en un seto estallaron al paso del micro. Un trozo de metralla quedó incrustado en el apoyacabezas del asiento que Merino solía ocupar, pero esa vez decidió sentarse en otro lugar porque sentía las piernas un poco tensas.
“Los asientos de adelante se reclinaban, así que me senté ahí, y eso pudo haberme salvado la vida. Creo que tengo un ángel en el hombro. En realidad, tengo suerte de estar vivo”, dijo el campeón del mundo en una entrevista con The Players’ Tribune.
El recuerdo del ataque
Merino recordó el ruido ensordecedor, el micro a punto de volcar, la sangre en el piso, el olor a humo y los gritos. Después fue al hospital a esperar a su compañero Marc Bartra, operado de una fractura en la muñeca. El partido ante el Mónaco se postergó para el día siguiente, una decisión que fue criticada por el entonces entrenador del Dortmund, Thomas Tuchel, hoy al frente de la selección de Inglaterra.
Sergei Wenergold, un alemán de origen ruso, fue condenado a prisión en 2018 tras admitir el ataque. Merino contó que aquella experiencia cercana a la muerte lo marcó y que más tarde la usó como impulso: “Las cosas pasan por algo”.
De la fractura al Mundial
La revelación formó parte de una entrevista más amplia en la que el mediocampista detalló su regreso tras una fractura por estrés en el pie derecho sufrida en febrero, que lo dejó fuera de las canchas hasta levantar la Copa del Mundo con España cinco meses después.
“El médico dijo ‘seis meses’. Estaba demasiado shockeado para sentir tristeza. Hice los cálculos en mi cabeza: el Mundial era en cuatro meses”, relató. “Cuando se lo dije a mi esposa Lola, ahí me quebré. Mi cerebro ya lo entendía, pero mi corazón necesitaba que lo dijera en voz alta”.
Merino había jugado las eliminatorias para el Mundial 2022 pero no fue convocado para la lista final. No quería volver a quedarse afuera. “Tengo que jugar. Voy a estar en el Mundial, pase lo que pase. Puse toda la carne en el asador, como decimos en España. Me dijeron que podían ponerme dos tornillos en el pie para darle soporte. Les dije: vamos, pónganlos”, contó.
La apuesta final en Crystal Palace
Merino vio a sus compañeros del Arsenal asegurar el primer título de Premier League en 22 años y celebró con ellos, pero su foco estaba en el último partido de la temporada ante Crystal Palace, el 24 de mayo. Al día siguiente, el entrenador de España, Luis de la Fuente, anunciaría la lista para el Mundial.
“Cero minutos en cuatro meses. ¿Cómo convocás a un jugador así?”, razonó. “Pasé toda la semana discutiendo con el jefe del Arsenal y los fisioterapeutas. El plan era que volviera para la final de la Champions League, y hasta eso era arriesgado. Pero tenía que mostrarle a Luis que estaba listo. Finalmente aceptaron darme media hora contra el Palace”.
“Ese día jugué por el Mundial, al cien por ciento. Al día siguiente prendí la televisión española. Estaba sentado en el sofá diciendo ‘por favor, por favor, por favor’. En algún momento la pantalla mostró a una mujer en un viñedo… ¡Mikel Merino!”, cerró. “Abracé a Lola. Besé a mi hijo Marco. El teléfono explotó de mensajes”.




