De Beckham a Bale: los mejores británicos exportados
Un repaso por los futbolistas británicos que triunfaron en el exterior este siglo, con Gareth Bale y sus cinco Champions League como máximo exponente.

Foto: Alejandro Ramos / CC BY-SA 2.0
Lo que alguna vez fue una aventura exótica para los futbolistas británicos se convirtió en un camino cada vez más transitado. Ocho integrantes del último plantel de Inglaterra en un Mundial juegan actualmente en el exterior, de Múnich a Madrid y de Milán a Medio Oriente, mientras que Escocia tiene aún más representantes, predominantemente en la Serie A. Con ese panorama, vale repasar quiénes fueron los mejores exportados desde el cambio de siglo.
Los que abrieron camino en España e Italia
Kieran Trippier parecía no tener lugar en Tottenham tras la derrota en la final de la Champions League 2019 ante Liverpool, pero renovó su carrera bajo el mando de Diego Simeone en Atlético de Madrid. Fue el primer inglés del club en casi un siglo y ayudó a romper la hegemonía de Barcelona y Real Madrid con el título de La Liga, el primero de su carrera, antes de regresar a la Premier League para brillar en Newcastle.
En Italia, Aaron Ramsey cortó en 2020 una sequía de más de medio siglo para los británicos en la Serie A con Juventus, aunque su paso por Turín fue irregular y costoso. Ashley Young también ganó el Scudetto con Inter, pero duró solo 18 meses. El elegido es Fikayo Tomori, campeón con Milan en 2021-22 e integrante del equipo ideal de la temporada, que ya transita su séptima campaña en el gigante europeo.
Sancho y el camino alemán
Jadon Sancho no mantuvo en Manchester United la proyección que mostró en Alemania, pero su etapa en Borussia Dortmund fue un éxito rotundo. Con 17 años rechazó al Manchester City y se mudó a un nuevo país: en su segunda temporada marcó 12 goles y dio 18 asistencias en 34 partidos de Bundesliga, y al irse con 21 años acumulaba 50 goles y 64 asistencias en 137 encuentros. Ganó una Copa de Alemania y fue subcampeón del Golden Boy europeo y del Trofeo Kopa. Más importante aún, abrió una ruta para que otros jóvenes británicos crecieran en el exterior.
Beckham y el impacto en Estados Unidos
Bradley Wright-Phillips tuvo un paso notable por New York Red Bulls, con dos Botas de Oro, tres Supporters’ Shields y más de 100 goles. Pero si se habla de impacto en la Major League Soccer, hay un solo nombre: David Beckham. Tras cuatro temporadas en Real Madrid con una Liga, el capitán inglés llegó a LA Galaxy y le dio al fútbol estadounidense una visibilidad inédita. Ganó dos MLS Cup y dos Supporters’ Shields, y cerró su carrera con una Ligue 1 en París en 2013.
McTominay, de descarte a ídolo en Nápoles
Scott McTominay pasó de ser jugador de rotación en Manchester United a héroe de culto en Napoli, donde ya lo mencionan junto a Diego Maradona. Con 12 goles desde el mediocampo en su primera temporada de Serie A, fue clave para el cuarto Scudetto de la historia del club. Con la ayuda de su compatriota Billy Gilmour, el escocés nacido en Lancaster se ganó un lugar en el folclore napolitano.
Hargreaves y la Champions con Bayern
Owen Hargreaves es una rareza: nacido en Canadá, es el único jugador que representó a Inglaterra sin haber vivido antes allí. En sus siete temporadas en Bayern Múnich ganó cuatro Bundesligas y varias Copas de Alemania. Con 20 años y sin debutar aún en la selección, jugó los 120 minutos de la final de la Champions League 2001 ante Valencia, que Bayern ganó por penales. Fue apenas el tercer británico en conquistar ese trofeo con un club extranjero, después de Paul Lambert con Dortmund en 1997.
Bellingham y Kane, el presente dorado
Jude Bellingham siguió el manual de Sancho: primero Dortmund, donde se convirtió en el goleador más joven del club y en el inglés más joven en ser titular en Champions, y luego Real Madrid por más de 100 millones de libras. En su primera temporada marcó 23 goles, ganó La Liga y la Champions League, y terminó tercero en el Balón de Oro.
Harry Kane, en tanto, tiene números asombrosos en Bayern Múnich: 101 goles de Bundesliga en 98 partidos y 152 en 154 encuentros totales. Ganó la Bota de Oro europea en su debut, fue el más rápido en la historia de la Bundesliga en llegar a los 100 goles y por fin sumó títulos de equipo: dos Bundesligas y una Copa de Alemania. La Champions y un posible Balón de Oro siguen siendo su gran objetivo.
McManaman y el pionero en el Bernabéu
Steven McManaman quizá no tuvo el reconocimiento que merecía: sus últimas apariciones con Inglaterra llegaron antes de ganar su segunda Champions con Real Madrid, pese a los pedidos de compañeros como Zinedine Zidane. Fue el primer inglés en jugar en el club desde Laurie Cunningham en 1982 y el primero en llegar directo desde la Premier League. En cuatro temporadas ganó dos Champions, con un gol de volea ante Valencia en la final de 2000, y dos títulos de La Liga.
Bale, el rey indiscutido
Gareth Bale encabeza la lista con autoridad. El galés tiene más medallas de Champions League que el resto de los mencionados juntos: cinco, en nueve años de dominio europeo del Real Madrid. Su compromiso fue a veces cuestionado —él mismo sugirió que Gales y el golf eran sus prioridades—, pero su producción fue contundente: 106 goles en 258 partidos, tres de ellos en finales de Champions, incluida la chilena de 2018. Su breve paso por Los Ángeles antes del retiro sumó un Supporters’ Shield y una MLS Cup, con un empate agónico en la final que LAFC ganó por penales.




