Manchester City ganó en Anfield bajo la sombra de 114 cargos
El equipo de Enzo Maresca venció 3-0 a Liverpool con goles de Haaland, Doku y Cherki, en su primer partido tras ser declarado culpable de 114 infracciones financieras.

Foto: Christian David / CC BY-SA 4.0
Manchester City consiguió una victoria contundente por 3-0 ante Liverpool en Anfield, en su primer partido desde que fue declarado culpable de 114 cargos por infracciones a las reglas financieras de la Premier League entre las temporadas 2009-10 y 2017-18. Los goles de Erling Haaland, Jeremy Doku y Rayan Cherki en el segundo tiempo sellaron un triunfo que, en otras circunstancias, habría alimentado el relato de una actuación de campeón.
El fixture quiso que el rival fuera justamente Liverpool, cuyos hinchas arrastran el resentimiento más profundo tras terminar segundos detrás del City en 2013-14, 2018-19 y 2021-22. Su argumento se centra en la creencia de que esos títulos podrían haber sido suyos si el City no hubiera contado con las finanzas de sus dueños radicados en Abu Dhabi, utilizadas de una manera que derivó en la investigación.
Un triunfo sin peso en una temporada en suspenso
Con ese telón de fondo, el City entró en un Anfield febril, con los hinchas locales decididos a hacer evidente su desprecio, y superó con claridad al equipo de Andoni Iraola. Sin embargo, la victoria se vivió como una experiencia surrealista: una vez que la furia inicial se diluyó ante la compostura visitante, el partido pareció despojado de sentido de riesgo por las circunstancias que rodean al club.
El City mantiene una ventaja de tres puntos en la cima de la tabla, pero cada victoria y cada posición en la clasificación cargarán con un asterisco metafórico hasta que haya claridad y una resolución definitiva. El club apeló el veredicto, y las posibles sanciones incluyen el descenso de la Premier League o una quita récord de puntos.
La reacción de Maresca y Haaland
El entrenador Enzo Maresca evitó cargar con el peso de lo que no puede controlar. “Sabíamos que iba a haber ruido, pero necesitamos hacer nuestro propio ruido ganando partidos”, dijo. “Para mí es bastante simple. Intento enfocarme en las cosas que puedo controlar. Hay cosas que no están en mis manos, así que no me estreso por ellas. No puedo controlar cosas fuera del fútbol, ¿para qué estresarme? Me estreso por el plan de juego y el entrenamiento día a día, pero el resto no está en mis manos”.
Haaland, que estuvo cerca de las lágrimas frente a los hinchas del City, incluido su padre Alf-Inge, valoró el momento: “Para cada persona que forma parte del Manchester City, cada hincha, este es un momento hermoso que nos acompañará por mucho tiempo. Fue duro, fue difícil, pero mostramos un carácter increíble de atrás hacia adelante. Muy orgulloso de todos”.
Un recibimiento hostil y una respuesta desafiante
El City sorteó la recepción hostil llegando por la entrada de personal y contratistas. El anuncio de la alineación fue tapado por abucheos ensordecedores, y las banderas en Anfield llevaban mensajes como ‘A Generation Of Supporters Cheated’ y ‘And After All You Really Robbed Us All’. Incluso las bufandas mitad y mitad se vendían con la mitad celeste que decía ‘Shamchester City – The Cheats’.
Los hinchas del City respondieron con cientos de bananas inflables, una vieja costumbre de sus años en las divisiones inferiores, y con una bandera de apoyo al presidente Khaldoon Al Mubarak: ‘In Khaldoon We Trust. We’ve Won It All’. El director ejecutivo Ferran Soriano observó todo impasible. Los hinchas de Liverpool cantaron “cheat” cada vez que el rival tocaba la pelota en posesiones largas, y al final despidieron al City con el clásico “You’re going down” desde la Kop. La respuesta visitante fue su marca registrada: “We’re not really here”.
La incertidumbre que define la temporada
El exdefensor de Liverpool e Inglaterra Stephen Warnock resumió la complejidad del momento: “Esto necesita resolverse lo más rápido posible, pero no es algo fácil de concluir. Es interminable. Es tan difícil y va a llevar tanto tiempo resolverlo”. Y agregó: “La parte difícil es que este es un equipo brillante del Manchester City, pero hay que matizarlo y decir que lo hicieron ilegalmente y que se compraron el camino”.
Wayne Rooney, exdelantero de Manchester United, aportó su experiencia desde la gestión de Derby County con una quita de puntos: “La mentalidad y el mensaje a los jugadores era simple: intentar ganar el próximo partido. Todo el ruido alrededor del club, de los medios y de otros hinchas, los va a hacer aún más hambrientos de éxito”.
El City podría ganar el título, pero nadie sabe si estará en la Premier League la próxima temporada. Mientras el equipo de Maresca acelera y amenaza con escaparse del pelotón perseguidor con triunfos como este, su destino final sigue siendo un enigma. La temporada de la Premier League permanece en un compás de espera, y cada victoria del Manchester City seguirá acompañada de la misma pregunta sin respuesta.




