Everton: los pibes toman el mando sin Grealish
Con el capitán afuera por una ausencia injustificada, Hayden Hackney y compañía le dieron al Everton un triunfo clave en la Copa de la Liga.

Foto: Everton Football Club / CC BY 3.0
El Everton le ganó el jueves a Newcastle en los cuartos de final de la EFL Cup en el Hill Dickinson Stadium, pero la noticia más fuerte llegó antes del partido: Jack Grealish había quedado afuera de la convocatoria por una ausencia no autorizada a un entrenamiento. El escándalo amenazaba con descarrilar la ilusión de un club que no gana un título hace 31 años, pero los jóvenes respondieron.
El héroe de la noche fue Hayden Hackney, la figura del mediocampo. El volante de 24 años, fichado en verano por 16,5 millones de libras desde Middlesbrough, asistió a James Garner en el primer gol y marcó el segundo con una volea de corta distancia. Fue solo la segunda vez en su carrera que convirtió y asistió en el mismo partido.
Hackney no venía teniendo continuidad: tras ser titular en la primera fecha contra Crystal Palace, su única apertura previa había sido en la tercera ronda de esta misma copa, ante Wolves. Pero contra un Newcastle fuerte, mostró la confianza que lo llevó a ser elegido el mejor jugador del Championship la temporada pasada.
Moyes, cauto con los elogios
David Moyes valoró la actuación, pero dejó en claro que no se va a dejar llevar por el entusiasmo. “Hubo partes de su juego que fueron muy buenas. El gol fue genial. Hubo otras partes donde no creo que estuviera donde debería”, dijo el entrenador. “Esto es parte de traer jugadores del Championship y acostumbrarlos a la Premier League. Un par de veces lo atraparon con la pelota”.
El técnico también destacó la asistencia de Thierno Barry para el segundo gol. “Realmente disfruté algunas cosas. Nos dio juego de ataque, llegando al área, y obviamente el gol fue muy bueno”, agregó.
La victoria no fue solo mérito de Hackney: Garner y Kiernan Dewsbury-Hall fueron sólidos en el mediocampo, y el juvenil Tyrique George recuperó la pelota en el origen del primer gol. Pero el dato de fondo es que el plantel del Everton es tan corto que el desarrollo de los pibes puede ser decisivo para toda la temporada.
La apuesta por la juventud
De los 10 jugadores que el Everton fichó en forma permanente desde que Moyes volvió en enero de 2025, siete tienen 24 años o menos. Entre ellos está Barry, delantero centro de 21 años, la única referencia ofensiva del equipo. Llegó desde Villarreal en julio de 2025 y ya jugó 918 minutos esta temporada, con siete goles: apenas uno menos que en toda la campaña pasada, con 30 partidos menos.
Barry participó en 15 de las 24 grandes ocasiones que generó el Everton (62,5%). Su presencia es casi obligada por la falta de alternativas, pero hay una señal más amplia de que Moyes confía más en los jóvenes: el promedio de edad del once titular en la Premier League bajó casi 18 meses, a 26 años y 216 días.
La salida de Idrissa Gueye ayudó, pero la estadística es contundente: los jugadores de 24 años o menos pasaron de tener un rol menor a jugar una proporción mucho mayor de minutos en la liga. Moyes usó 22 jugadores en toda la Premier League pasada; ya usó 22 en esta. Y los menores de 21 años acumulan 1.206 minutos, superando los 1.088 de toda la temporada anterior.
Los nombres propios
Harrison Armstrong, de 19 años, es el más joven del plantel y ya es titular en todos los partidos de liga. Tyler Dibling, de 20, llegó por 35 millones desde Southampton y arrancó flojo, pero fue importante para adelantar al equipo contra Newcastle. Tyrique George, también de 20, ya marcó su primer gol con el club en el empate 2-2 contra Manchester United en septiembre.
Merlin Rohl, de 24, se ganó el puesto de lateral derecho, un problema histórico para el Everton. Tras perderse cuatro partidos por lesión, volvió al once contra Chelsea y fue elegido por delante de Ainsley Maitland-Niles para enfrentar a Arsenal y Newcastle.
La experiencia todavía pesa: James Tarkowski, de 33, es de lo mejor del equipo, y Jordan Pickford, de 32, y Dewsbury-Hall, de 28, siguen siendo clave. Pero el lunes, cuando Everton y Newcastle se vuelvan a ver en St James’ Park por la Premier League, Grealish podría volver a quedar afuera. Si los pibes repiten la actuación de copa, la señal será inconfundible.




