F1 vuelve a África: Ruanda albergará un GP tras casi 40 años
El país africano firmó un acuerdo por 10 años para recibir una carrera desde principios de la década de 2030, en un circuito nuevo diseñado por Alex Wurz cerca de Kigali.

Foto: Steffen Prößdorf / CC BY-SA 4.0
La Fórmula 1 confirmó este martes en Kigali que Ruanda será la sede del Gran Premio de África, un regreso del campeonato al continente que pone fin a una ausencia de casi cuatro décadas. El último antecedente de una carrera en suelo africano fue el Gran Premio de Sudáfrica de 1993.
El presidente de la F1, Stefano Domenicali, calificó el acuerdo como un “hito” durante el lanzamiento oficial, que contó con la presencia del presidente ruandés Paul Kagame y del titular de la FIA, Mohammed Ben Sulayem. Ruanda firmó un contrato por 10 años para albergar la competencia a partir de principios de la década de 2030.
Un proyecto que superó a Marruecos y Sudáfrica
La concreción del acuerdo representa el cierre de casi una década de gestiones por parte de Liberty Media, propietaria de la F1 desde 2017, que siempre tuvo entre sus prioridades llevar un gran premio a África. Ruanda se impuso a otros países que también buscaban la carrera, como Marruecos y Sudáfrica, porque logró unificar un plan con el respaldo financiero necesario.
Marruecos nunca consiguió los fondos requeridos, mientras que en Sudáfrica llegaron a coexistir hasta cuatro proyectos distintos impulsados por promotores diferentes en tres locaciones, dos de ellas en Ciudad del Cabo. Para la F1, con una grilla ya saturada y otros países interesados en sumarse, esa dispersión volvió inviable la opción sudafricana.
Un circuito con sello de Alex Wurz
El nuevo autódromo se construirá en Bugesera, a unos 40 kilómetros al sur de Kigali, dentro de un desarrollo más amplio que incluye un nuevo aeropuerto internacional en obra y espacios destinados a entretenimiento, residencias, hoteles, spas, ciencias del deporte y un polo de innovación. Actualmente el terreno es un campo sin edificar, pero fuentes cercanas al proyecto aseguran que no habrá inconvenientes para completarlo hacia 2030.
El trazado fue diseñado por el expiloto de F1 Alex Wurz, quien buscó un circuito con fluidez natural y carácter propio, inspirado en clásicos como Spa-Francorchamps, Suzuka y Mugello. Las primeras imágenes difundidas muestran semejanzas con el primer sector del trazado japonés. Aunque el diseño no está cerrado por completo —habrá consultas con equipos y pilotos—, se prevé una extensión de unos 6 kilómetros, 17 curvas y casi 200 metros de desnivel, aprovechando el paisaje ondulado ruandés.
La apuesta de Kagame y las acusaciones de sportswashing
El presidente Kagame respaldó el proyecto como una vidriera para su país y para el continente. “No estamos mirando solo a Ruanda. Estamos mirando a Ruanda en el contexto de un continente y tenemos la ambición de traer a nuestros hermanos y hermanas africanos a participar”, afirmó. También sostuvo que la carrera traerá “empleos, habilidades, turismo y nuevos negocios” a África.
Sin embargo, la designación de Ruanda reavivó las acusaciones de sportswashing que pesan sobre el país. La nación africana enfrenta una demanda de la República Democrática del Congo ante la Corte Internacional de Justicia por presuntas violaciones de tratados internacionales sobre prevención de genocidio, discriminación racial, derechos de las mujeres y tortura. Señalamientos similares se hicieron contra los clubes de la Premier League Arsenal y Aston Villa por sus acuerdos de patrocinio con Ruanda.
Domenicali, por su parte, elogió al país anfitrión: “Ruanda es una de las grandes historias de éxito del mundo. Una nación de extraordinaria belleza natural y paisajes imponentes, combinados con resiliencia y coraje para superar y renacer de los desafíos de su pasado”. Y agregó: “Es una nación llena de ambición, creatividad y determinación. Una nación que se ha convertido en un destino para la inversión internacional, la innovación y las oportunidades”.
La postura de Amnistía Internacional
Desde la organización de derechos humanos rechazaron el acuerdo. Felix Jakens, jefe de campañas de Amnistía Internacional Reino Unido, declaró: “Ruanda está comprando su lugar en los deportes más grandes del mundo para pulir su imagen y desviar la atención de su pésimo historial de derechos humanos”.
“La Fórmula 1 dice que el deporte puede ser ‘una fuerza positiva para el bien’. Eso suena vacío si la F1 ignora con quién se está asociando. La Fórmula 1 no debe ser un espectador. Debería usar su influencia con las autoridades ruandesas para impulsar un cambio, en lugar de prestar su marca a un ejercicio de relaciones públicas”, añadió Jakens.
La F1, por su parte, emitió un comunicado en el que afirmó tener “la oportunidad de inspirar y llevar la pasión de la F1 a 100 millones de personas en toda África” y sostuvo que “el deporte puede ser una fuerza positiva para el bien”. Su estatuto interno lo compromete a “respetar los derechos humanos internacionalmente reconocidos en sus operaciones globales” y a monitorear posibles impactos en esa materia.




